
Suhasini, uno de los 82.000 peones infantiles de Andhra Pradesh, continuó trabajando en el campo desde las 6 hasta las 18 horas, día tras día, mientras las plantas de algodón eran rociadas con pesticidas venenosos. Se desmayó varias veces más antes de que su madre cayera enferma con una dolencia estomacal fatal. Al irse a vivir con su tío, Suhasini pudo dejar de trabajar y comenzó a asistir a la escuela.
Muchos niños continúan trabajando en las algodoneras. A pesar de las leyes que prohíben el trabajo a los menores de 14 años, India es el país con el mayor número de niños trabajadores del mundo, con cerca de 114 millones de ellos. Se necesitan más campañas para presionar a las empresas a asumir la responsabilidad de sus operaciones a lo largo de la cadena de suministro, en vez de obtener enormes ganancias de mano de obra infantil barata y abundante.

Foto 1 extraída de: Global Concerns Classroom
Foto 2 extraída de: Child Rights for Change
Fuente del texto: www.actionaid.org.uk

