miércoles, 12 de junio de 2013

DÍA MUNDIAL CONTRA EL TRABAJO INFANTIL


Desde 1978, el gobierno de India ha tratado de abordar la cuestión del empleo infantil. Sin embargo, millones de niños siguen trabajando en ocupaciones humillantes y dañinas. Las estrategias estatales no han cumplido sus compromisos constitucionales para con los niños. El enfoque ha sido criminalizar en vez de empoderar, y marginalizar en vez de incluir.

La pobreza es una condición que aflige a más del 42% de la población de India. La lógica actual es que los pobres han atraído esta condición al resistirse a la educación, sucumbir a la superstición, y carecer de iniciativa. También se cree que la educación obligatoria y la microfinanciación son efectivas en la solución del problema. Sin embargo, rara vez se habla de la posibilidad de que la pobreza pueda ser el resultado de los modelos económicos y del lento progreso hacia la descentralización política.

La recesión mundial también está contribuyendo al aumento de la pobreza y a la vulnerabilidad de los que ya carecen de seguridad social, y aumentando el número de niños que trabajan. Los planes para abordar el trabajo infantil se concentran en el “factor de atracción” (la demanda de niños trabajadores) en lugar del “factor de empuje” (las razones por las que los niños entran en el mercado laboral). Se pretende prevenir el trabajo infantil utilizando medidas punitivas contra el empleador por medio de redadas y financiando escuelas-puente para los niños rescatados.

Esto pasa por alto el hecho de que las prohibiciones sólo tratan de cortar la demanda de niños trabajadores, mientras se presta poca atención a las causas de la pobreza y el aumento de la oferta de niños para el mercado laboral. Por otro lado, la fe ciega en la educación como medio de resolver todos los problemas, y la convicción de que todo trabajo es una maldición sobre la infancia, son generalizaciones simplistas.

Cabe señalar que, actualmente, la escolarización de los niños de comunidades marginadas no promueve la independencia, el pensamiento crítico y un enfoque investigativo en el mundo. Es más bien una forma de “formación” diseñada para satisfacer las necesidades de un mercado cambiante. Sería más práctico encarar el lado de la oferta de trabajo infantil, ya que esto iluminaría las causas básicas que empujan a los niños al mercado laboral, y conduciría a soluciones más sostenibles.

De forma análoga, no se reconoce que los niños que trabajan son seres humanos que piensan y sienten, capaces de participar constructiva y activamente en la formulación de soluciones. Ellos y sus familias necesitan ser empoderados para convertirse en agentes de su propio cambio. Este tipo de enfoque, con el apoyo y los recursos adecuados, podría lograr mucho más que tratarlos a ellos y a sus familias como delincuentes.

Sería aconsejable dividir la problemática en partes manejables y descentralizar el diseño, planificación y ejecución de iniciativas a nivel municipal, como paso previo para que los niños trabajadores y sus familias formen parte de la solución.

Un monitoreo social descentralizado permitiría a los gobiernos locales tener mayor control sobre la marcha de los planes de acción. Cada consejo municipal podría realizar un estudio detallado de los niños que trabajan en la zona. Estos datos servirían como base para dar seguimiento a los progresos realizados. El monitoreo social por parte de los niños, sus familias, y los gobiernos comunitarios y locales, reclutarían a toda la población en la misión.

India debe respetar la Convención de los Derechos del Niño y tener el “interés superior del niño” como el principio central de todas sus estrategias e intervenciones; esto sólo se puede llevar a cabo reconociendo a los niños como participantes activos en el proceso.

Fuente: infochange