lunes, 16 de diciembre de 2013

MADRES DE ALQUILER


Vasanti está embarazada, pero no con su propia hija, sino la de una pareja japonesa. Le pagarán 5.800€, lo suficiente para construir una casa nueva y enviar a sus dos hijos a una escuela de habla inglesa - algo que ella nunca consideró posible. “En India, las familias están muy unidas. Estamos dispuestos a hacer cualquier cosa por nuestros hijos”, dice Vasanti.

Con el embrión ya implantado, pasará los próximos nueve meses viviendo en un dormitorio con otras 100 madres de alquiler, todas pacientes de la Dra. Patel. Vasanti, sin embargo, no puede evitar sentirse inquieta. “Por la noche doy paseos por la residencia porque no puedo dormir. Quiero ir a casa pronto para estar con mis hijos y mi marido.”

La Dra. Patel ha gestionado este servicio y ayudado a nacer a cientos de bebés en la última década, pero reconoce que muchas personas encuentran su trabajo ofensivo. “Me he enfrentado a críticas, las enfrento y las seguiré enfrentando porque éste, en opinión de muchos, es un tema controvertido”, dice. Afirma que “Estas mujeres hacen el trabajo físico y están siendo compensadas por ello. Saben que no hay ganancia sin dolor”.

Según dice la doctora, hay varias razones por qué India es “el centro de vientres de alquiler del mundo”. Hay alta tecnología médica, el costo es relativamente bajo, y la situación legal también es favorable. “Las mujeres no tienen ningún derecho ni tampoco obligaciones para con el bebé, por lo que todo es más fácil, mientras que en el mundo occidental  se considera a la madre biológica como la madre, y la partida de nacimiento llevará su apellido.”

 “Hay muchas mujeres necesitadas en India,” dice Patel. Vasanti cuenta que sus padres estarán encantados de que su hijo y su esposa tengan casa nueva. “Nuestro estatus social mejorará, lo cual es bueno, pero no podemos construirla en la misma zona, debido a la hostilidad de los vecinos. Si estás en casa, todos se enteran de que serás madre de alquiler, de que tendrás un bebé de probeta, y te hablarán mal, así que no podemos permanecer allí de forma segura”.

Vasanti se emociona cuando recuerda el momento en dio a luz y alcanzó a ver al niño. “Vi a mi hijo, pero se lo llevaron enseguida. Debo de haberlo visto durante cinco segundos; vi que estaba vivo. La pareja quería una niña y es un niño. Es bueno tanto si es un niño o una niña. Por lo menos tendrán un hijo.”

Mientras el pequeño que ha gestado los últimos nueve meses comienza su nueva vida, Vasanti comienza la suya. Vive en su nueva casa con su familia, y sus hijos asisten a una escuela de habla inglesa. “Mis hijos están creciendo día a día y queremos un buen futuro para ellos”, dice Vasanti. “Por eso lo hemos hecho, pero nunca querría que mi hija fuera una madre de alquiler.”

En India, los ingresos por vientres de alquiler se estiman en más de 726€ billones anuales. Las mujeres pobres sin duda agradecen el dinero que reciben, pero no se sabe si los pagos por estos servicios cubren también la inversión emocional de las madres de alquiler.


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Fuente: bbc.co.uk